Así es como el embarazo altera tus sentidos

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Durante el embarazo el cuerpo experimenta muchos cambios: aumento de peso, caída de cabello, dolor de espalda… Y no podemos dejar de lado la forma en la que el embarazo altera los sentidos. Si estás en esta etapa o en tus planes está tener un hijo, toma nota de los cambios que experimentarás en tus sentidos.

Olfato

Durante esta etapa, tu olfato se agudiza y percibas ciertos aromas que antes te eran imperceptibles. Lo que a su vez muchas veces será el disparador de tus antojos o bien de las náuseas. ¿La razón? Las hormonas hacen de las suyas y estimulan las membranas nasales.

Gusto

Una de las causas de las temidas náuseas en el embarazo son los cambios en el sentido del gusto durante el embarazo. La causa es que al gestar el ácido clorhídrico que producimos al hacer la digestión disminuye y esto provoca un sabor metálico que altera el sabor de lo que mujer embarazada come. Además los niveles de la hormona gonadotrofina coriónica también provocan cambios en los sabores y  da pie a que ciertos antojos se disparen.

Tacto

Durante el embarazo la piel tiene mayor sangre en la parte más superficial, lo que hace que sea más sensible y cache con mayor facilidad distintas sensaciones. Además las alteraciones hormonales tambiéninfluyen en la hípersensibilidad.

Vista

Tu vista de águila podría disminuir en esta etapa, debido a que en el embarazo la progesterona provoca retención de líquidos, la cual afecta directamente al cristalino y a la córnea de los ojos. Lo anterior hace que de repente veas ciertas imágenes borrosas. Pero no te espantes, en cuanto llegue el parto tu vista volverá a ser la misma.

Oído

Este el el único sentido que durante el embarazo no sufre alteraciones. Así que tranquila, tu capacidad auditiva no te dará lata en esta etapa.

Como ves el embarazo impacta en tus sentidos y más vale conocer los cambios que experimentarás para que no te agarren por sorpresa.

Disfruta de tu embarazo y recibe los cambios con buenos ojos, recuerda que lo que más vale la pena cuesta. Goza, verás que cuando tengas a tu hijo en brazos, todo absolutamente todo habrá valido la pena.