El huracán Florence causa destrozos en Carolina del Norte

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Wilmington, Carolina del Norte – Peligrosas marejadas ciclónicas de más de 10 pies, vientos y lluvia ocasionadas por el huracán Florence han comenzado a causar destrozos a todo tipo de inmuebles en la costa este de los Estados Unidos.

Los primeros reportes que se han recibido incluyen peligrosas inundaciones, fuegos, caídas de árboles sobre residencias, caídas de líneas eléctricas y rescates de gran magnitud en momentos en que el ojo del ciclón ya hizo su entrada cerca a Wrightsville Beach, a varias millas de la ciudad portuaria de Wilmington, en Carolina del Norte.

El Servicio Nacional de Meteorología en Wilmington informó que a las 9:00 a.m. de hoy  se habían acumulado hasta ocho pulgadas de lluvia en la zona de impacto.

Las autoridades de la ciudad costera de New Bern, en Carolina del Norte, han respondido a una llamada de emergencia para rescatar con botes a unas 150 personas por la marejada ciclónica, informaron medios locales.

Asimismo, más de 60 personas tuvieron que ser sacadas de un motel que se derrumbó y muchos más que desafiaron las órdenes de evacuación esperaban ser rescatados. Pedazos de inmuebles destrozados por el huracán volaban por los aires.

Los reportes emitidos por un chat del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) a los que los periodistas tienen acceso, alertaron desde esta mañana de otros incidentes peligrosos que se han registrado en Carolina del Norte. Entre esos se destacó un fuego estructural relacionado a Florence en una zona residencial del condado de New Hanover, decenas de árboles sobre la carretera y daños al techo de la escuela superior Topsail en Hampstead.

Imágenes de los primeros efectos del huracán Florence en Estados Unidos
El ciclón ha dejado estragos al entrar por Wilmington, Carolina del Norte.

Sobre 415,000 hogares y negocios estaban sin electricidad en Carolina del Norte, según powerfueltage.us, que rastrea la red eléctrica de la nación. En las calles costeras, fluía agua espumosa del océano.

Los meteorólogos también dijeron que se esperaba una inundación “catastrófica” de agua dulce a lo largo de las vías fluviales de ambas Carolinas.

Los vientos, entretanto, inclinaban los árboles o los derribaban al suelo mientras Florence avanzaba tierra adentro. 

El viento silbaba y la lluvia azotaba las ventanas de un hotel antes del amanecer en Wilmington, donde la residente local, Sandie Orsa, permaneció sentada en un vestíbulo iluminado por luces de emergencia después de que se cortó la luz.

“Es tenebroso: el viento aúlla, la lluvia cae de lado y los escombros vuelan”, comentó Orsa, quien dijo temer que las ramas de los árboles dañen su casa.

El ascendente nivel del mar ya tocaba la casa de dos pisos de Tom Copeland, en una zona de tierra rodeada de agua en Swansboro. Los vientos derribaron árboles por todas partes.

 

El agua de “las olas están rompiendo en mi propiedad, en una zona en la que normalmente hay pasto”, dijo Copeland, un fotógrafo freelance para The Associated Press.

Horas antes de su arribo, las lluvias torrenciales que acompañan a Florence ya habían provocado inundaciones de agua marina en calles de zonas costeras.

En Emerald Isle, Carolina del Norte, el agua alcanzó una altura de 6.3 pies, agregó el NHC. Emerald Isle está a unos 84 millas al norte de Wilmington.

El Servicio Meteorológico Nacional indicó, además, que en Morehead City, en Carolina del Norte, se ha registrado un nivel del mar a nueve pies por encima de lo normal, aunque debería aumentar todavía más al tiempo que se produzca la próxima subida de la marea, prevista para el mediodía.

El factor más peligroso asociado al lento desplazamiento de Florence, alerta el NHC, es la lluvia extremadamente fuerte, que puede causar inundaciones “desastrosas” que se extenderán durante el fin de semana, así como una marejada ciclónica que podría ser mortal.