El reguetón inspira la marca de maquillaje de dos dominicanas

0
35

Así, con entusiasmo, empuje y optimismo, esta dominicana y su hermana Shaira Frías contactaron con la maquilladora puertorriqueña Erika La´Pearl para que probara la marca que acababan de crear y lanzar, Luna Magic. Y lo hizo.

En abril, una de las más reconocidas clientas de La´Pearl, Cardi B, llegó nada menos que al Beautycon de Nueva York con las pestañas y los colores de la paleta de Luna Magic que actualmente lleva apenas seis meses en el mercado. Fue un gran momento por que la línea de maquillaje de estas hermanas está pensada para quienes disfrutan de la estética que gira en torno al estilo de música de esta influyente artista.

“Quisimos inspirar el maquillaje en nuestra cultura latina y artistas del reguetón como Cardi B, Becky G, J. Balvin. Es la música con la que hemos crecido”, cuenta Mabel. “Y es una inspiración que la mayor parte de las compañías del sector no tiene”, aclara.

Eso es algo que les quedó muy claro cuando en los dos años que precedieron a la creación de su empresa estudiaron el mercado y las posibilidades del negocio.

Shaira dice que al principio no tenían una idea completa de lo que querían. Sabían que querían entrar en el mundo de la belleza y decidieron aprender.

Mabel, nacida hace 32 años en Miami y 15 meses antes que su hermana, ha estudiado en NYU y en Parsons School of Design. Ha trabajado en estrategia digital para centros comerciales como y Nordstrom y ahora es consultora de esta última cadena. Empezó su carrera en Nueva York, donde se crió, y ahora vive en Los Ángeles.

Shaira estudió periodismo en Brooklyn College. Se graduó en 2011, cuando aún dolía la Gran Recesión. Ante las contadas posibilidades profesionales  en el sector decidió como alternativa entrar en la escuela de maquillaje donde empezó a mostrar mucha curiosidad por las fórmulas de los productos.

Ambas hermanas viven ahora en Los Ángeles, una ciudad que junto con Nueva York, han identificado como su principal mercado y donde han estudiado todos los aspectos de la aventura de ser empresarias y en el mundo de la belleza. “Somos estudiantes”, dice Mabel con naturalidad antes de explicar que sus ideas sobre la empresa que querían poner en marcha evolucionaron con el tiempo.

“Empezamos yendo a Italia a una de las conferencias sobre productos e innovación y con una idea clara de qué queríamos hacer maquillaje pero no teníamos una idea completa. Allí fue cuando vimos lo que realmente pasaba en el mercado”, recuerda Shaira.

Mabel ya había visto en su trabajo que en belleza, a nivel corporativo, no había una gran diversidad.

Allí les dijeron que el mayor consumo venía de las mujeres latinas. “Hay gente que no compra maquillaje hasta que no se le acaba el que tiene, nosotras si, sin que se nos acabe”, afirma Shaira.

Con el mercado definido tenían claro que el crecimiento estaba en mujeres como ellas, de su cultura, que escucharan su música. No solamente había oportunidad de vender un producto sino también una imagen.

Por ello la paleta de colores tienen nombres que resuenan en los hogares latinos. “Salud, dinero y amor”, “Banda, Reguetón, Salsa, Mamacita, etcétera. Los labiales y las pestañas también hacen referencia a términos familiares para esta comunidad.